miércoles, 20 de noviembre de 2013

Viaje a Alemania: Freiburg

Cuatro días ya en Alemania, y toca empezar a moverse de verdad por los alrededores. Konstanz no es un sitio que destaque precisamente por estar bien comunicado, digamos que es más bien lo contrario. Las conexiones en tren son bastante reguleras, creo que lo bueno que tiene es el tren directo al aeropuerto de Zurich, las conexiones en barco con las otras ciudades alrededor del lago son bastante excasas, excepto con Meersburg, y creo que tb vi a Friedrichshafen, pero podría haber también a Lindau o a Bregenz, aunque esté en Austria.

Así que para movernos por allí nos alquilamos un coche, un Ford Mondeo super familiar :). Las carreteras tampoco son las mejores, en los tres días de coches vi excasos 20 km de autovan, todo eran nacionales petadas de camiones y coches y con bastantes curvas en algunos casos.

El primer día de coche fuimos hasta Freiburg, fueron aproximadamente dos horas y media para ir y las correspondientes para volver. La verdad el viaje se me hizo bastante pesaillo tanto a la ida como a la vuelta, y es que 200 km en nacionales puede ser un poco desesperante.

Pero hablemos un poco de Freiburg no? Me pareció una ciudad bastante bonita, con muchísima gente, y bastante grande. La primera y única que vimos con tranvía! Pero con una pega bastante grande, y es que la gente autóctona era muy desagradable. No sé si fue que tuvimos puntería en elegir los sitios o qué fue exactamente, pero para poder comer dimos mil vueltas porque los camareros pasaban literalmente de nosotros, pero es que para tomar café la cosa fue incluso peor, ignorarnos no nos ignoraron pero digamos que disfrutamos del carácter frío y seco de los alemanes ¬¬. Esas dos tonterías hicieron que mi impresión final de la ciudad no fuese tan buena como debería.

Al llegar, lo primero que hicimos fue pasar por una de las puertas de la ciudad y buscar la oficina de turismo, es decir, el ayuntamiento ;). Toda la parte del centro es peatonal, pero curiosamente los coches no pueden pasar pero si el tranvía xD. El centro estaba lleno de tiendas, y el ayuntamiento me pareció un edificio bastante bonito, pero no entramos ya que había una boda.









Justo en la plaza del ayuntamiento, a la entrada, había un mosaico en el suelo con las ciudades con las que estaba hermanada Freiburg, y una de ellas era Granada! (aunque no sé si la Granada española o alguna de las de Sur América jejeje).



Desde allí fuimos hasta la catedral, bastante característica por el color de la piedra, muy muy rojiza. Pero no sólo era rara por fuera, también era bastante diferente por dentro con las vidrieras y sobretodo con los rosetones medio cortados que tenía.


















Por suerte ese día en Freiburg había como mercadillo, alrededor de la plaza de la catedral habían puesto muchísimos puestos con frutas y verduras, flores, quesos, pan, carnes, mieles y compotas, vino, salchichas, ... La verdad es que me gustó bastante, el rollo ese de los puestos de comida y eso me encanta, pero lo que más me gustó con diferencia fueron los puestos de flores, con los centros y coronas otoñales. De buena gana me hubiese traído algo a España, pero todo era natural, incluso las frutillas naranjas que se ven en las fotos e iba a llegar todo chuchurrido después de tanto viaje de vuelta ...







La verdad es que la mañana nos cundió, vimos lo más típico, y pudimos emplear la tarde en bichear las tiendas. No hicimos muchas compras, sólo un recuerdo para Juanga, un barquito como los que los niños usan en teoría para jugar en los canales. Por desgracia justo el día que fuimos los canales estaban vacíos y no pude ver ningún barquito en acción U_U.












Sobre las 5:30 y después de nuestro periplo para tomar café, volvimos a Konstanz. Justo esa noche salí con mis padres a tomar unas cervecillas típicas de la zona en el pub de abajo, y además fuimos a Suiza ;).

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